Novedades para el 2022 (productos, posten, web y mas …)

Resumen de puntos a tratar.

-Nueva Pagina web.
-Reinauguración de la pagina de Facebook.
-Nuevos productos, legumbres de Navarra (ya en stock).
-Nuevos productos, verduras de Navarra (ya en stock).
-Nuevos productos, surimi y palitos de cangrejo (ya en stock).
-A partir del año 2022 empezare a trabajar con POSTEN para entregas en Oslo y Alrededores (sigue siendo gratis para vosotros, aunque os llegue por POSTEN)
-Próximas expediciones pendientes , Arroz Bomba (sacos de kilo y 5 kilos), garrafas de aceite de 5 litros, segunda expedición de productos populares.

Hasta aquí, la mínima información que necesitas saber, publicada en el canal de WhatsApp y Facebook, para evitar saturarte solo si quieres mas información visita la pagina del club http://matklubbennorge.com (Sección Blog)

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¿Que aceite elegir? (Arbequina, Hojiblanca, Picual…)

Todos estamos de acuerdo en que el aceite de oliva es un tesoro gastronómico: es un antioxidante natural, previene las enfermedades cardiovasculares y contribuye a que el colesterol “bueno” suba. Pero… ¿qué significan las diferentes variedades?, ¿para qué sirven los aromatizados?, ¿importa que sea orgánico? Buenas preguntas. A continuación trataremos de responderlas todas.

Nos ponemos en tu lugar: llegas al supermercado y quieres un aceite, pero no sabes cuál elegir. La clave es: ¿para qué lo vas a utilizar y qué propiedades deseas que tenga? Una vez que tengas esto claro, el resto resulta más fácil. De todos modos no te preocupes, elijas el que elijas, estarás tomando la joya de la corona de la dieta mediterránea. Eso sí, ¡que sea virgen extra, por favor!

Quiero un aceite suave… Elige un monovarietal de Arbequina. Sus aromas ligeramente almendrados, con toques a manzana verde, lo convierten en un acompañante elegante, capaz de ir de perlas con mariscos o pescados del mismo modo que funciona para hacer ese postre al que no sabías si iría bien el aceite de oliva. Un aceite con frac.

Quiero un aceite afrutado… Busca un monovarietal de Hojiblanca. Estamos hablando de un aceite con personalidad, con matices afrutados y suave, cierto, pero también con cierta persistencia en el paladar. Un Hojiblanca siempre aporta personalidad a esos platos en los que necesitamos frescura y equilibrio, sin eclipsar al resto de ingredientes. Estamos pensando en vosotros: gazpacho y escabeche.

Quiero un aceite potente… Apuesta por un monovarietal de Picual. Si estás buscando un aceite que marque su terreno, decídete por un Picual. Potente y con carácter, es el ideal cuando andamos en busca de emociones fuertes. ¿Una vinagreta? Ahí encajará perfectamente. ¿Un toque de carácter en ibéricos y quesos? Añade un chorrito y descubrirás nuevos e increíbles matices.

Quiero un aceite solidario con el medioambiente… Opta por uno de producción ecológica. Este tipo de aceites se obtienen a partir de cultivos en los que no se utilizan productos químicos, con lo que salen beneficiados tanto el suelo, que no sufre agresión alguna, como el consumidor, a cuya mesa llega un producto con todas sus cualidades en perfecto estado de revista. El aceite más concienciado y sostenible.

Quiero un aceite diferente… Decídete por uno de sabores. Hay ocasiones especiales en las que nos apetece sorprender, y una opción segura es elegir un aceite que deje boquiabiertos a los que se sientan a la mesa. Para esos momentos están los aromatizados, que aportan toques a ajo, albahaca, jengibre o limón a una comida. Disponer de aceites aromatizados en la despensa es como tener una baraja entera de ases guardados en la manga: lo único que debemos tener claro es cuándo y con qué platos vamos a utilizarlo. ¿A que nunca habías pensado en que un aceite a la pimienta podía irle tan bien a tu receta de risotto? Touché.

El origen del tomate

El origen del tomate

El tomate (jitomate o tomatera), cuyo nombre científico es “Lycopersicon escultelum”, es una fruta, perteneciente a la familia de las solanáceas. Hoy día se cultiva y consume en todo el mundo, tanto fresco como procesado (purés, zumos, enlatados, frito, deshidratados…), pero el tomate o llegó a Europa hasta el descubrimiento de América y los viajes de ultramar de los conquistadores españoles. Y es que el origen del tomate es americano.

¿Os imagináis la dieta de Isabel la Católica sin tomate, patata, pimiento, maiz, calabaza o judías? ¿O la cara de Felipe II probando el tomate por primera vez? ¡lo que yo daría por verla! Y esos primeros gazpachos andaluces cómo mejoraron con unos buenos tomates maduros ¿eh?

El origen del tomate

El tomate es originario de los bajos Andes, y fue cultivado por los Aztecas en México. Los Mexicas o aztecas lo conocían como xïctomatl, fruto con ombligo. Debido a esa palabra azteca “tomatl” los conquistadores españoles lo llamaron “tomate”.

Existen evidencias arqueológicas que demuestran que el tomate verde, una especie que produce una fruta ácida y de color verde, que aún se consume en México, fue usado como alimento desde épocas prehispánicas. Esto hace pensar que el tomate rojo común también fue cultivado y usado por los pueblos originarios mesoamericanos desde antes de la llegada de los españoles. Es posible que después de la llegada de los españoles el tomate se cultivara y consumiera más que el tomate verde por su apariencia colorida y su mayor tiempo de vida después de ser cosechado.

Junto al maíz, la patata, el chile y la batata, el tomate fue introducido en España a principios del siglo XVI. Se cree que llegó primero a Sevilla en 1540, uno de los principales centros del comercio internacional, junto con Italia.

En 1544, un herborista italiano Mattioli se refirió a los frutos amarillos de la planta del tomate como “mala aurea” (manzana de oro). Ese mismo año, otro herborista holandés, Dodoens, realizó una descripción detallada del fruto, el cual se ganó la reputación de afrodisíaco, lo que explicaría los nombres de “pomme d’ amour” en francés, “pomodoro” en italiano y “love apple” en inglés.

¿Sabíais que al principio se pensaba que era una planta venenosa por la presencia de tomatina, un alcaloide que se encuentra en sus hojas y frutos inmaduros? Así que inicialmente sólo se usaba como planta ornamental.  Afortunadamente para nosotros eso fue cambiando en el siglo XVIII, cuando se incorporó como un ingrediente culinario más.

La primera receta publicada que se conoce para preparar “salsa de tomate al estilo español”, data del año 1692.  ¡Doscientos años después de la llegada del tomate a Europa!

El uso del tomate en la dieta y en la cocina

Los tomates son nutritivos. Contienen grandes cantidades de vitamina C y folato. El tomate es la fuente alimentaria más importante de un pigmento rojo llamado licopeno, que tiene propiedades antioxidantes y puede ser anticancerígeno. Un elevado nivel de licopeno en el plasma se asocia con una menor incidencia de algunos cánceres, en especial el cáncer de próstata. La asimilación por el organismo depende del tipo de producto que se consuma. El plasma sanguíneo absorbe mejor el licopeno cuando éste procede de productos elaborados a altas temperaturas que cuando se ingiere una cantidad equivalente de tomates frescos. Del mismo modo, la biodisponibilidad del licopeno procedente del zumo de tomate procesado con calor es mayor que la del zumo de tomate crudo.

Hoy día el tomate es básico en la base de todas las cocinas del mundo. En crudo es una de los elementos principales de ensaladas, aunque como más se consume es en salsa de tomate frito (pizzas, pastas, condimentos, etc.); en sofrito el tomate es la base de la mayoría de guisos de otros ingredientes principales como las legumbres, arroces, carnes y pescados en todo el mundo, como estos burritos mexicanos, pastel de berenjena con salsa de tomate o esta lasaña de boloñesa con espinacas.

Espero que ahora cuando comáis tomate en una ensalada o en alguna salsa recordéis cual es su origen y las maravillosas propiedades que tiene.

Producción de aceitunas en el mundo

pesar de que hoy en día tiene un marcado carácter andaluz, si nos remontamos a los orígenes de la aceituna, tenemos que mirar hacia Grecia y Asia Menor, donde empezó a cultivarse el fruto del olivo hace más de 7.000 años. En España, los primeros indicios del consumo de aceituna parecen remontarse a la Edad del Cobre (año 3000 a.C.), cuando se dejaron los primeros huesos de este fruto en el yacimiento El Garcel de Almería.

La aceituna se puede tomar entera o prensada, de donde se extrae el aceite de oliva. Actualmente, el olivar es el cultivo frutal que más abunda en el mundo. El Top 10 de países encargados de ello representan el 95% de su producción mundial y todos son países mediterráneos. El primer lugar es para España, líder indiscutible y que dobla las cifras de su competidor más cercano, Italia.

Más concretamente, es la zona de Andalucía donde más olivares se cultivan. Lo más curioso es que, aunque a primera vista podemos pensar que todas las aceitunas son iguales, existen más de 200 variedades solo en España y la elección de una u otra puede cambiar totalmente nuestra experiencia con este fruto.

Picual

La aceituna pical es la más abundante y solo en España cuenta con más de 1 millón de hectáreas de superficie de producción. Granada, Córdoba y Jaén son las provincias donde más presencia tiene.

El fruto tiene forma de pico (de ahí su nombre) y es una de las mejores variedades para extraer aceite de oliva, por su alto contenido graso y por su alta resistencia a la oxidación y a las altas temperaturas a la hora de cocinar. Son aceites con mucha personalidad.

Hojiblanca

Otra de las variedades de las aceitunas más características de Andalucía es la aceituna hojiblanca. El nombre viene del blancor de sus hojas y se puede consumir como aceituna de mesa o para producir aceite. Tiene un sabor dulzón, con un toque amargo y picante. Su pulpa es bastante generosa y se puede encontrar como aceituna verde, pero también como aceituna negra.

Se cultiva especialmente en Granada, Córdoba, Sevilla y Málaga. Es muy resistente a períodos de sequía, tal vez por eso es la tercera variedad más cultivada en nuestro país.

Gordal sevillana

Como su nombre indica, se cultiva en Sevilla y es una de las mejores variedades de aceituna de mesa. Tienen un gran tamaño y se suelen consumir aliñadas o acompañadas por otros elementos, como banderillas, pepinillos, cebollitas…

Eso sí, apenas se encuentra en formato de aceite de oliva. A pesar de que tiene mucha pulpa, la aceituna gordal sevillana tiene muy baja estabilidad a la oxidación y poco rendimiento graso, por lo que el aceite que sale de ella no es de calidad y es preferible no utilizar los ejemplares para esto.

La de manzanilla es la más consumida, pero la picual es la más producida en nuestro país

Cornicabra

Si la picual es la primera variedad más cultivada y la hojiblanca la tercera, el segundo puesto va a parar a la aceituna cornicabra. Curiosamente, la encontramos fuera de Andalucía, especialmente en las provincias de Toledo, Madrid, Ciudad Real, Badajoz y Cáceres.

Tiene forma curvada y de ella se puede extraer un aceite de oliva virgen extra con un sabor muy afrutado, un toque amargo y un aroma muy intenso. Es una aceituna de mucha calidad, que puede cultivarse en entornos secos y fríos. Por ello, es la variedad ideal para las zonas mencionadas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid.

Arbequina

Aunque Andalucía es la mayor zona productora de olivas, ya hemos visto que no es la única. Si subimos más al norte, en Cataluña también encontramos una zona de cultivo. La más popular es la variedad arbequina.

Al prensar este tipo de aceituna obtenemos un aceite de oliva muy particular, con notas afrutadas, dulces y cítricas. No hay rastro del amargor o el picor de las variedades andaluzas. Como contrapunto, tiene escasa tolerancia a la oxidación, por lo que es preferible consumirlo en crudo, para aliñar ensaladas, pan y otros alimentos. Su característico sabor hace de este aceite una variedad muy interesante.

Royal

Volvemos a la provincia de Jaén, la cual basa gran parte de su actividad económica en el cultivo de este fruto, y nos encontramos con la aceituna royal. Tiene un color que tira al rojo y una forma alargada, con bastante pulpa en su interior y un sabor muy característico. 

Con ella se pueden obtener aceites afrutados y dulces. En boca, la terminación da lugar a notas de higuera. No existe amargor. El árbol del que se obtiene forma parte natural del paisaje de la Sierra de Cazorla, una de las zonas rurales más reconocidas de Andalucía.

Manzanilla

Terminamos nuestro repaso a las variedades de aceitunas más populares con un clásico en las mesas andaluzas. La aceituna manzanilla, característica de Sevilla, es la típica aceituna de mesa que te pondrán en la mayoría de los bares y tabernas de toda Andalucía. Tal es su éxito que ha llegado a alcanzar reconocimiento internacional.

Se toma habitualmente de este modo, como aceituna de mesa, pero los aceites que se elaboran a partir de ella (mucho menos comunes que los de otras variedades) tienen un gran sabor, aroma y resistencia a la oxidación.